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LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE BROTONS

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE BROTONS

HE COGIDO PRESTADO EL TÍTULO DE ESTE ARTÍCULO DE LA ÚLTIMA COMEDIA QUE ESCRIBIÓ OSCAR WILDE, ESTRENADA EN FEBRERO DE 1895. “LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO” ESTÁ CONSIDERADA UNO DE LOS MEJORES TRABAJOS DE WILDE, PERO NO VOY A HABLARLES DEL TEMA DE LA DIVERTIDA Y ENREDOSA COMEDIA, SINO DE LA COINCIDENCIA DE UN APELLIDO Y QUE SUPONE RAÍCES COMUNES.

Escudo1

Posible escudo de la familia Bortons en un edificio de Montevideo

Paseando por la extensa red del facebook, tropecé con una página llamada Brotons in the World, se trataba de un grupo cerrado que, según su administrador, es para buscar personas con el apellido Brotons, establecer un árbol genealógico lo más aproximado posible, y compartir informaciones acerca de los ascendientes, ubicaciones geográficas a nivel mundial. En seguida me llamó la atención porque mi apellido materno es ese y porque no se trata de un apellido demasiado común.
Solicité ser miembro y pude comprobar que en la página aparecían un montón de Brotons repartidos por toda la geografía universal, ¡incluso parientes directos! Me sentí emocionado, no porque no imaginara que el apellido estuviera presente en muchos lugares, sino porque sentí la importancia de apedillarme Brotons, la importancia de pertenecer a un grupo con raíces comunes, forjado en el Mediterráneo o en los brotes de los campos occitanos, convertidos en sementera de éxodo elegido u obligado a lugares cercanos al origen o distantes, allende los mares. Me dirán que esto ocurre con otros muchos apellidos, pero este, amigos lectores, es el mío, lo reclamo.
Tener primos lejanos en lugares como Cuba, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Australia, Francia o repartidos por la piel de toro, unidos por la magia de la red social, me da una placentera sensación de pertenencia. Imagino todos aquellos petates que tuvieron que hacer los ilicitanos, alcoyanos o valencianos de tronco común, para encontrar su tierra de promisión; y si la de mis ancestros fue Barcelona, la de otros fueron tierras más lejanas, pero siempre sabiendo que llevaban, en ese lugar invisible en el que dicen que se esconde el alma, un patrimonio especial: la importancia de llamarse Brotons.

Nueva página

Para todos mis lectores/as.

Tengo una página nueva -esta también estará vigente -, llamada El día que me leas https://jordisiracusa.wordpress.com/ Allí os espero.

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Un debate importante

Origen: Un debate importante

 

Un debate importante

El tan esperado debate de Atresmedia con los cuatro posibles candidatos, – Soraya lo personificó para sus votantes después de la huida de Rajoy -, y que se anunciaba como el “debate definitivo” fue tan solo un debate más, pese a la buena puesta en escena del programa y a la eficacia de los presentadores, Ana Pastor y Vicente Vallés, moderando bien y preguntando con atino. En particular la pregunta y aclaración de Ana Pastor a Soraya, que se iba por las ramas, sobre el incremento espectacular de independentistas en Catalunya. Un debate más… pero importante.

De pie, sin subterfugios ni multimedia, en pelotas mentales frente a los votantes, los cuatro se repartieron casi equitativamente el tiempo para contar sus propuestas. Como debe ser para quienes pretenden gobernar al Pueblo.

 
Son cuatro candidatos con juventud, presencia y buena información, si bien, únicamente Soraya tiene experiencia en el gobierno y su prepotencia. Es una nueva generación política, y bienvenida sea si con ella lleva la regeneración como bandera. Esta falta de tablas se notó en alguno de los participantes sobre todo a Albert Rivera que al principio se mostró nervioso, en Pedro Sánchez que respondió a las primeras cuestiones un tanto acelerado, incluso en Pablo Iglesias que cometió algunos errores sobre conocimientos políticos. La más segura fuese la vicepresidenta, acostumbrada a estas alturas a lidiar con lo más difícil y a explicar lo que no tiene explicación;  no obstante, la traicionó su cinismo al hablar de corrupción porque, ella lo sabe bien, el PP está metido hasta las cejas; como ejemplo cito su insensata tozudez por meter en el mismo cajón el tema de Monedero que el de toda la retahíla de corruptos de su partido, que incluyen los mayores sinvergüenzas del reino.

Como supongo que habrán leído, el orador que a la postre hizo más propuestas fue Pedro Sánchez. No podía ser de otra forma porque el Partido Socialista tiene la mayor experiencia de gobierno, sin embargo, se preguntaba Pablo Iglesias por qué estas medidas que ahora se proponen no se pusieron en marcha cuando los socialistas podían hacerlo y ese es el verdadero hándicap que tienen los de Pedro Sánchez, porque sus estructuras siguen estando anquilosadas por rescoldos de dirigentes amancebados con el capitalismo y nuevos valores cuya peor actitud es la de querer imitar a sus “mayores”…, si Pedro no lo remedia. Mucho lastre para el socialista que se defendió de los ataques progresistas de Pablo mencionado torpemente a los dirigentes de Syriza, porque poco tiene que ver Grecia con España. Brillante en su exposición sobre la creación de empleo con los tres tipos de contrato, cuando reprochó al actual gobierno que haya dejado la caja de la Seguridad Social casi vacía o cuando respondió a Soraya – que presumía de haber evitado el rescate -, que lo de la banca también había sido un rescate y a costa de todos; sin embargo, se apagó cundo le preguntaron las diferencias sobre el Estado de las Autonomías y un Estado Federal, donde podía haberse lucido.

La frescura política de Albert Rivera habría podido darle mucho más juego, estuvo genial al mostrar la portada de El Mundo sobre los sobresueldos de Rajoy, pero se empecinó en desmarcarse de todo el mundo postulándose como la solución idónea y lanzando una cortina de humo cuando se le preguntó por los pactos. Cualquiera de los candidatos sabe que no tendrá mayoría absoluta, pero tratan de postergar su disposición en los acuerdos postelectorales para tratar de captar más votos. La que más mintió al respecto fue Soraya que, confiada en que el PP va a recibir más votos que nadie, insistió en que gobierne el partido más votado, ocultando que, le guste o no, tendrán que pactar. Porque nadie se cree que se marchen del gobierno ganando las elecciones, así de rositas.

Por su parte Pablo Iglesias hizo las propuestas más progresistas de la noche sobre el empleo, los impuestos, el fraude fiscal o el coste salarial de los políticos. Valiente con su exposición sobre la necesidad de un referéndum en Catalunya, y que fue contestada por los otros tres, agarrándose a la Constitución y a sus artículos, sin mencionar que el famoso 149, apartado 32 donde dice que  el Estado tiene como competencia exclusiva en: La  autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum, posibilita a que autorice un plebiscito sin necesidad cambiar la Constitución.  Con aceptar la consulta de modo informativo y no vinculante se hubiesen ahorrado muchos disgustos, pero seguramente hubiesen defraudado a muchos de sus incondicionales. También fue muy valiente Iglesias con su rotundo: No a la guerra.

A tenor de lo escuchado ayer ¿qué separa realmente a los unos de los otros? En mi modesta opinión hay cuatro puntos diferenciales que deben tenerse en cuenta:

La eliminación drástica de la corrupción y del fraude fiscal, en el PP hay muy poca intención real de hacerlo. Hay que obligar a devolver el dinero y evitar más amnistías fiscales que no van a ninguna parte, salvo a los bolsillos de los defraudadores. Disminución de los beneficios extraordinarios de los políticos: sueldos elevados, planes de pensiones, viajes y comidas, que es otra forma de corrupción políticamente admitida.

Referente a los impuestos, rechazar la pretendida reducción del PP, en la que los  más ricos ven reducido sus impuestos sobre sus grandes ingresos, mientras los trabajadores se benefician del mismo porcentaje sobre  sueldos cada vez más bajos. La oferta más acertada es la de  Podemos que pretende subir los impuestos y la escala a partir de los 60.000€ y exigir la revisión de IVA, a la alza o a la baja, según productos. Sobre todo una drástica reducción del IVA cultural.

En el empleo, rechazar los contratos basura del PP y la propuesta de Albert Rivera del contrato único,  porque esto significaría el despido libre y a la postre se convertiría, de nuevo, en contratos efímeros porque se despediría a los trabajadores con menos antigüedad. Parece mucho más eficaz la propuesta socialista de tres únicos tipos de contrato.

En la búsqueda de un país administrativamente más dinámico y eficaz. Estableciendo competencias claras entre las administraciones para evitar duplicidades y anular de una vez por todas las diputaciones provinciales, órganos cuyos servicios deben estar cubiertos por ayuntamientos y gobiernos autonómicos. Convertir el Senado en una verdadera cámara territorial de concierto autonómico y estatal. Reduciendo en un 50% sus componentes. En estas medidas cada partido tiene su propia visión porque merma, sobre todo en los dos que han ejercido el poder hasta ahora, su capacidad de poder repartir puestos y sillones.

En resumen, fue solo un debate más; pero importante. Porque las propuestas y los planteamientos estaban dirigidos a la captura del voto indeciso y en la mente de todos eso fue lo más presente. Se confirmó la bisoñez de algunos de los aspirantes y el lío que se montará el día 21, porque habrá que hacer muchos números y muchas concesiones. Puede darse el caso, como está ocurriendo en Catalunya, que algún partido poco votado tenga la llave del gobierno y pueda sacar su programa adelante o puede darse un apoyo a tres bandas, pero nunca una mayoría suficiente para gobernar sin pactos ni coaliciones. Está muy claro que el ganador por puntos, es decir, por número de diputados, será el partido del gobierno, pese a la corrupción,  a beneficiar con los impuestos a los que más tienen,  al fracaso en Catalunya, al empleo precario y barato, a los rescates bancarios,  a las limitaciones y recortes de las pensiones y a tantas cosas mal hechas; porque el miedo, las amenazas de la economía, la risa de la banca, el conformismo y la vulgaridad alcanzan a una mayoría que acepta el actual estado de cosas y a pesar del debate de ayer, prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer. Y así nos va.

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Gobierno y Justicia

Origen: Gobierno y Justicia

 

Gobierno y Justicia

Los gobiernos tienen la inexcusable obligación de gobernar para el Pueblo, gestionar lo público y evitar favorecer a los de siempre. Una de las principales responsabilidades es la de procurar que la Justicia sea imparcial, rápida, transparente y eficaz. No se trata de impartir justicia, eso ya lo hace el poder judicial, se trata de promover leyes y establecer mecanismos y dotaciones humanas, técnicas y administrativas para que el llamado “tercer poder” pueda actuar con presteza y equidad.

 
A la vista de las próximas elecciones se debería tener muy en cuenta esta necesidad. Aquí lo importante ya no sería que ganaran los unos  o los otros, aquí sería fundamental llegar al compromiso general de  un pacto de Estado para reformar todo lo que frena y desvirtúa al buen hacer de tanta gente comprometida con la justicia y enviar a casa a  los aprovechados, a los gandules y a todos aquellos que hacen de un derecho de la Humanidad una carrera política o un refugio de la mediocridad.

Para ilustrar lo que quiero decir, podría remitirme a un momento de la película Philadelphia  que protagonizan  Tom Hanks y Denzel Washington, acompañados por  el actor español Antonio Banderas.  En una secuencia del film, el personaje interpretado por Tom Hanks, pregunta: “¿Qué  son mil abogados encadenados en el fondo del mar?”. Ante la incertidumbre de su interlocutor, Tom se autoresponde: “Un buen comienzo”. Yo no hago mío el gag  de Philadelphia porque sería injusto con muchos profesionales de la justicia y de la propia judicatura; sin embargo, con más recursos, más interés por la equidad, y una firmeza absoluta en la práctica del derecho ciudadano, los legajos no se acumularían en las estanterías ni los poderosos ni las administraciones estarían siempre en ventaja frente al Pueblo.

Cada uno de ustedes podría contarme media docena de hechos que confirman lo que digo. Bien en primera persona o  sucedidos a gentes muy cercanas. De todo eso se deduce que la justicia en España no marcha todo lo bien que debiera. Y a pesar de lo que digan unos y otros, no es solo cuestión de quién esté en el gobierno sino de la voluntad política de todas las formaciones.  No obstante, pasan los años y cambian los gobiernos y la situación es la misma. Seguro que se preguntan el porqué y la respuesta acostumbra a ser la de la “influencia” política sobre la independencia “teórica” de la justicia, motivada por amiguismos, intereses personales y partidistas.

Órganos judiciales que deberían estar fuera de cualquier manejo externo se ven condicionados, elegidos e impuestos por los partidos. Y así nos va. Tampoco nos va mejor a nivel de juzgados y de audiencias provinciales sospechosamente y presuntamente doblegados, en muchas ocasiones, ante las intenciones de las administraciones y  aquellos que disponen de buenos y caros gabinetes de abogados. Y no se escapa nadie porque los Altos Tribunales  están siempre fijados y prorrateados por la influencia de las formaciones políticas.

No, no esa la justicia que desea el Pueblo. Se requiere un compromiso mayor de honestidad, transparencia  e independencia. Y sobre todo, confianza. La justicia tiene los ojos tapados, pero eso no significa que tenga que sestear o mirar a otro lado cuando se la manipula.

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La furia de los cobardes

Origen: La furia de los cobardes

 

La furia de los cobardes

El pasado 25 de noviembre se “celebró” el Día Internacional de la Lucha contra la Violencia de Género, un estigma que marca a nuestra sociedad desde tiempos inmemoriales, pero sorprende que todavía persista en los tiempos actuales en que la mujer va consiguiendo el espacio que le corresponde superando la brutal y absurda desigualdad a la que estuvo condenada.

 

No quiero detallarles las ignominiosas estadísticas que abundan en cualquier publicación porque, detrás de cada guarismo, se esconde un drama y una vida llena de llantos escondidos, muchas veces entre la soledad, el miedo y  la incomprensión, y eso me entristece. No quiero ni pretendo clamar solamente un día determinado, ya que el clamor y los gritos de las víctimas son a diario y constantes. Mi pretensión es mucho más concreta: erradicar toda violencia machista, sea física, síquica, sexual, cultural y religiosa. Y si algún hombre tiene dudas sobre el alcance de lo que digo que se ponga en lugar de su mujer para ver lo que se siente. Y perdonen que utilice el pronombre posesivo, porque ningún ser humano es propiedad de otro; todos, mujeres y hombres, deberíamos ser libres y solo llorar de risa cuando la pareja nos cuenta un chiste o nos hace el amor.

Precisamente en la palabra amor se encuentra resumida la solución. En el amor no hay desprecio, no hay burla, no caben los celos exagerados, no hay posesión; tampoco venganza o la humillación y, por tanto, no cabe la violencia. Lo demás no es amor, tendrá todos los nombres que el violento quiera darle, desde la pasión al odio, pero eso no es amor. Ni siquiera amor propio; eso es: cobardía.

El cobarde se doblega ante todos. Frente a su jefe, con sus amigos, con otras mujeres, con el alcohol o las drogas y ante sí mismo; el violento cobarde solo demuestra su fuerza contra quienes le quieren o son tan débiles como él. Y muy pocas veces se arrepienten o se regeneran porque los cobardes se sienten frustrados y alguien tiene que pagar su frustración. Tal vez puedan hacerlo con otras parejas, pero difícilmente con su víctima por la que no sienten ningún respeto aunque juren lo contrario.

Para evitar la furia de los cobardes lo más efectivo es la educación. La educación en las escuelas, en la familia y en los círculos sociales. Complicado cuando los enseñantes hacen oídos sordos y se despreocupan ante los actos de ímpetu machista en los centros de enseñanza. Complicado cuando todavía hay madres que educan a sus hijos con costumbres demasiado machistas. Complicado cuando el círculo de amigos entra en el lenguaje y en la espiral machista. Complicado cuando altos dignatarios de la Iglesia Católica se manifiestan como el obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Pla, que ha dicho en unas declaraciones: Hay que quitar el voto a las mujeres porque últimamente piensan por su cuenta. Complicado cuando hay religiones que relegan a las mujeres coartando  su libertad y capacidad de decisión. Muy complicado cuando se ha crecido en un ambiente donde existe maltrato.

Y no solo habría que educar al individuo, también a la sociedad. A las administraciones públicas y judiciales, como dijo Platón: La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo. También erradicar ciertas actitudes sociales, corregir a los místicos que condicionan el papel de la mujer… y a muchos hombres y a no pocas mujeres. Recordarles a todos que la furia de los cobardes tiene los brazos muy largos y el entendimiento muy corto. Y, desgraciadamente, también largas las manos

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