Jordi Siracusa

Jordi Martínez Brotons

Nuevo artículo en Otro Mundo es Posible: El silencio de los pajaritos

La sitación actual:

EL SILENCIO DE LOS PAJARITOS

Me gustaría tener que dejar de escribir sobre corrupción, mafias, enemigos del pueblo y otras especies que pululan por esta aldea global. Sin embargo estamos tan lejos de una justicia universal que persiga y castigue a los manipuladores, defraudadores y expertos en ingeniería fiscal y económica, que solamente nos queda la denuncia permanente y la observación detallada para saber quién es quién dentro de los trapicheos del capitalismo.

Dicho eso cómo declaración de principios, escribamos, una vez más, sobre engaños, mentiras y enriquecimientos rápidos y presuntamente ilegales. Subrayo lo de presunta y supuestamente, porque tal y como se va a poner la justicia en España, – con las nuevas disposiciones del ministro -para las gentes de a pie, conviene dejar claro que todo lo que escribo es sin ánimo de injuriar y basado únicamente en percepciones de un ciudadano libre.

En realidad me importa un bledo si Camps pagó o no los tan traídos y llevados trajes. Lo importante era su permisividad y aparente complicidad con el caso Gürtel o la entrega de seis millones de euros a la empresa de Urdangarin, por la preparación de un evento deportivo europeo absolutamente inviable. Tampoco me preocupa la amistad de algunas de estas gentes con el actual o el anterior presidente, pero me da rubor conocer sus sueldos y el de tantos otros, cuando me constan sus valores y capacidades profesionales. No entiendo como tantos cargos públicos o ejecutivos de multinacionales y de la banca, cobran varios salarios, cuando la economía y la fiabilidad del País se van al garete por sus nefastas gestiones. Ya en su famosa novela “Las uvas de la ira”, luego llevada al cine por John Ford, decía John Steinbeck: Al final de la escalera, la sucesión de patadas económicas acabaron afectando a los de siempre, a quienes ya antes tenían muy poco, o casi nada. Y yo me pregunto con la misma ira: ¿a cuántas familias se podrían ayudar con las facturas de Nóos, el costo del aeropuerto de Castellón, el de Guadalajara, las salidas nocturnas de directores generales con chofer emprendedor y tantos y tantos despropósitos en toda la geografía?

Y sigo preguntándome. ¿Cómo unos pocos son capaces de engañar a tantos? ¿Cómo seguimos admirando, respetando y votando a – los siempre supuestos – incapaces, prevaricadores y manipuladores de turno? Tal vez porque, en el fondo, forman una cofradía que se auto protege, regida por los silencios y basada en la leyenda del pajarito que paso a relatarles a continuación.

En un hermoso y lejano paraje, supongamos que siberiano, un pajarito se entretuvo jugueteando con la flores, mientras que sus congéneres emigraban hacía las tierras cálidas del Sur. Cuando quiso darse cuenta empezó a nevar copiosamente. Tratando de elevar el vuelo salvador, cayó al suelo abatido por el peso de la nieve en sus pequeñas alitas. El pajarito, cubierto por el blanco manto, hubiese muerto a no ser por un hermoso alce que, percatándose de lo que sucedía, se acercó al pobre pájaro que piaba lastimosamente y entonces defecó sobre el ave. Al contacto con el caliente detritus el pajarito revivió y pió alegremente. Un lobo blanco de las estepas, que por allí pasaba, escuchó el alegre piar del ave y acudió al lugar; amorosamente retiró con su lengua el estiércol, lamió los excrementos y limpió al pajarillo… y una vez que lo tuvo bien limpio se lo zampó.

De esa leyenda, nuestros supuestos amigos, aprendieron a sacar tres valiosas conclusiones. La primera: en política el que te ensucia no significa necesariamente que te quiera mal, tal vez lo hace porque aprendió de ti o de otros de mayor eminencia; la segunda, que los que te lamen y miman, no significa que te quieran bien, quizás lo hacen por su propio interés; y tercera y la más importante: cuando estés en la mierda… no píes, no píes.

Esta fábula, determinados colegios, lobbies, apellidos, dinastías o círculos sociales han servido a muchas de estas gentes, en ocasiones de generación en generación, para que, el silencio de los pajaritos mientras se revuelcan por los excrementos, nos impida oír a nuestra razón.

Creo que ha llegado el momento de gritarles que vayan lamiendo sus propias vergüenzas… y cuando estén limpios, nos los zamparemos.

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Nuevo artículo en “Otro Mundo”

Otro regalo de Reyes:

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NOCHE DE REYES

Entre todas las noches mágicas es imprescindible destacar la Noche de Reyes. El porqué parece obvio: es la noche que más ilusiona a los niños, la más personal para esos locos bajitos. Claro que la epifanía es una fiesta ligada a una religión concreta y por tanto excluyente para otros credos. Sin embargo, millones de infantes se regocijaran en todo el mundo con la visita de tres magos orientales y eso, amados lectores, es motivo suficiente para sentirnos felices, puesto que una sonrisa infantil es más explícita que cualquier palabra.

Según la leyenda, certificada por los Evangelios, tres magos, advertidos por una estrella-cometa se pusieron en camino para honrar al Cristo libertador, con tres presentes: oro, incienso y mirra. El primero de ellos, cuyo nombre en latín aurum, tiene una bella acepción poética en su traducción: “brillante amanecer”, le fue entregado como rey. El segundo, el incensum, le fue ofrecido como Dios, puesto que las resinas aromáticas vegetales que lo componen se utilizan, habitualmente, para ser quemadas con fines religiosos y por casi todas las creencias. Por último, la mirra, la recibió como hombre, puesto que esta resina se utiliza para elaborar perfumes, medicinas y se usaba para embalsamar a los muertos, tres necesidades muy humanas: la apariencia, la curación y el destino final. Ninguno de los tres presentes era de desdeñar y aunque parezca que el oro era lo importante, los otros dos no le iban a la zaga; en el inventario del botín de la toma de Gaza por las tropas de Alejandro Magno, entre los preciosos objetos del saqueo se mencionan 500 talentos de incienso y 100 de mirra.

Hasta aquí lo que todo el mundo sabe, lo que nos han contado. No obstante, quedan preguntas en el aire. Entendemos que el incienso purificador fue utilizado para el Templo, tal vez el día de la circuncisión de Jesús; la mirra, muy probablemente, para los ungüentos en el entierro de José el carpintero, del que nada vuelven a decir los Evangelios, más interesados en la figura de María o en las idas y venidas del Espíritu Santo. ¿Qué pasó con el oro? No tenemos respuesta a la pregunta, pero conociendo aquella sociedad, tan parecida a la actual, seguro que fue a parar a los bolsillos de los prestamistas, los recaudadores, los sumos sacerdotes o de los fariseos. La prueba es que la familia del carpintero fue siempre humilde. En resumen, el oro para el César de turno, el incienso convertido en humo de rogativas y la mirra para nuestro entierro. Nada nuevo bajo el sol.

Sin embargo nos queda el consuelo de la visita anual de los magos de Oriente, que contra viento y marea y aunque les cierren el Estrecho de Ormuz, llegarán puntuales. Nadie puede asegurar que eran reyes – así se ahorraron los yernos imputados – tampoco sabemos si siguieron observando a las estrellas y si descubrieron una lejana constelación. Sí sabemos que siguen llenando de ilusión y de esperanza a los niños del mundo y si hacemos caso del adagio que mantiene que, interiormente, seguimos siendo niños, todos tenemos el derecho de escribir nuestra carta a los magos… por si acaso.

La mía, amigos, sería breve, les pediría la piedra filosofal para poder darle a la Humanidad la fórmula magistral que permita sociedades más justas y más igualitarias. Pero por si acaso, por si se pierde la carta, por si la intercepta algún servicio secreto, por si los políticos o los financieros la utilizan como papel higiénico, vayamos preparando nuestras reivindicaciones… que hay mucho carbón.

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Nuevo artículo de Rebelde

NADIE APRIETA EL BOTÓN

En el más remoto confín de la China vive un mandarín inmensamente rico, al que nunca hemos visto y del cual ni siquiera hemos oído hablar. Si pudiéramos heredar su fortuna, y para hacerle morir bastara con apretar un botón sin que nadie lo supiese… ¿quién de nosotros no apretaría ese botón?J. J. Rousseau

Con este planteamiento filosófico, el genial Alejandro Casona ponía las tintas en su obra teatral “La barca sin pescador”, cuyo argumento seguro que todos ustedes conocen, pero que voy a resumir para dar empaque al artículo.
El protagonista se arruina con la Bolsa y el diablo le tienta proponiéndole que la fortuna le será devuelta y con creces, si vende su alma. Sin embargo, con esta acción, condenará a muerte a un desconocido. Ricardo firma el documento y en aquel instante una ráfaga de “viento negro” despeña a un ignoto pescador por el acantilado. Para no cansarles, les diré que la obra termina bien y que les recomiendo su lectura.

Hay otras representaciones artísticas y literarias basadas en la pregunta filosófica y moral de Rousseau. Hacer daño a distancia, sin ensuciarnos las manos, y sin remordimientos, simplemente para alcanzar beneficios, es un tema tan actual que asustaría al genial e ilustrado autor del Contrato social, donde expone: “El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado” y yo añadiría: encadenado, sobre todo, a sus propias debilidades.

Por todo lo expuesto voy a hacerles otra pregunta filosófica y moral: Si supiésemos que en un nada remoto continente, pongamos África, miles de niños mueren cada día de hambre y lo vemos y escuchamos diariamente en los medios y tenemos el poder, la fortuna, o la influencia política, religiosa o institucional, para evitar con algún gesto o con una firma, alguna de esas muertes… ¿QUIÉN DE NOSOTROS NO APRETARÍA EL BOTÓN?

Pues bien, aunque parezca mentira; aunque se pudran toneladas de alimentos cada día en el mundo; aunque en los almacenes de las multinacionales farmacéuticas les caduquen los medicamentos; aunque repitamos que no se venderán armas a facciones o gobiernos que atenten contra su pueblo; aunque la FAO se desgañite… Nadie aprieta el botón.

Cerca de mil millones de seres humanos pasan hambre y mientras escribo este artículo han muerto mil niños en África – diez mil diarios – .Somalia está torturada y los israelíes pretenden destruir unas placas solares, que dan luz y vida a 300 personas en una aldea palestina, porque se montaron sin los permisos pertinentes… permisos que nunca les hubiesen dado. Eso sí que son crisis y no que pensemos en lo que harán con sus indemnizaciones los directivos de las Cajas de tan infausto recuerdo por su aborrecible gestión.

No, no se arregla la cosa con los veinte euros de cada uno, que hay que depositar en las arcas de los bancos bajo sospecha y de dudoso destino. Se trata de que los gobiernos cumplan sus compromisos con los Objetivos del Milenio, ¿qué ha sido de ellos?, nos preguntábamos hace ya meses.

Desde estas líneas pido que se empiecen a apretar botones para salvar del hambre y de la desesperación a tantos y tantos seres humanos; sobre todo a los niños, inocentes víctimas de sociedades de mucha bolsa y poca entraña. Pensemos que el día de mañana a los supervivientes de los campos de refugiados, a esos niños que hoy lloran de hambre, alguien les puede pedir que aprieten el botón… y no va a ser el diablo, o tal vez sí.

El averno también necesita directivos y poderosos sin escrúpulos y muchos de ellos ya firmaron en su día.

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LA PRESENTACIÓN EN ZARAGOZA FUE UN ÉXITO

Gracias a todos la presentación de “Eulalia” en sociedad fue un éxito.

Podéis ver más fotos en Picasa en esta misma página.

Gracias en primer lugar a todo el público asistente, a los artistas: el coro infantil Amici Musicae dirigidos por Isabel y Javier, acompañados al piano por Marta, que sembraron de hermosas voces el salón de actos del Centro de Historia con los acordes de “Pequeña Eulalia”

La

Gracias a Ludmila que cantó de maravilla un bolero y un movido cha- cha-cha, que fue coreado por el público asistente.

Gracias a la mesa: Ángel de Éride Ediciones, el escritor y periodista José Ramón mArcuello y las escritoras Carmen Muñoz y Carmen Huerto. Gracias a todo el personal de centro de Historia. A Chocolates Lacasa por abastecer de Lacasitos el evento, a Fernando y a Paco Balsera, por ayudarme.


Gracias a los fotógraf@s ocasionales: Ángeles, Luis, Ovidio, Carmen, Cristina… y otros que irán llegando.

Nunca antes, en la historia de los borbones, una infanta había estado tan bien acompañada.
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Haceros amigos de la novela y de Eulalia:
EN facebook: al hilo de la vida.eulalia de borbón

https://www.facebook.com/#!/pages/Al-hilo-de-la-vida-Eulalia-de-Borbón

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Nuevo artículo de Rebelde en Otro Mundo es Posible

EL LARGO Y EXTRAÑO VERANO

No pretendo que el título les confunda. Este ha sido un verano más, demasiado largo para algunos, demasiado corto para otros; no obstante, he querido aprovechar parte del título de la mítica película del 58, El largo y cálido verano, para comentar lo que ha sido el finiquitado estío del 2011.

No ha sido cálido y por tanto extraño, pero lo más destacable en su rareza es que los veranos acostumbran a ser las estaciones con menos noticias de todo el año y por ello las agencias y los medios de comunicación recurren a lo más simple para llenar las páginas y los telediarios: las fiestas populares, los “famosos” en la playa, los novios de la duquesa de Alba, las vacaciones de los políticos, las regatas del Bribón, etc., etc.

Pero este año el talante ha sido distinto. Jugosas y emocionantes noticias – y no es un juego de la palabras – han llenado nuestro descanso veraniego de información.

Antes ya de que llegara el tiempo estival, la gente se lanzó a la calle en una toma de conciencia sin precedentes en lo que llevamos de siglo. El 15-M fue la constatación de que estamos cansados de ser manipulados y de estar sometidos al capitalismo cagón y a las agencias de calificación, verdaderas madres del impulso a las hipotecas “subprime”, primer eslabón de la cadena de fraudes y desaciertos que nos han conducido a la crisis.


Y llegó el verano, sin prisas, sin calores exagerados. Escondiendo, como dice el tango, ambiciones mientras el músculo duerme la siesta.

Primero fue la visita papal. Fue en pleno agosto cuando las calles de Madrid, que hasta hacia poco ocupaban los indignados, se llenaron de fieles y jóvenes cristianos. De golpe volvimos a unos cuantos siglos atrás, no lo digo por la Jornada de la Juventud, cada uno es libre de tener las creencias que considere oportunas. Lo escribo por las casullas y los hábitos, tanto de actuación como de vestimenta; los colores chillones cardenalicios; las pendones levantados para un Cristo que a buen seguro elegiría antes a los indignados que a la cúpula vaticana. Uno de los actos de las Jornadas eran cursillos contra el aborto que preconizaba una religiosa ante una cámara de televisión, qué distinta visión de otra religiosa española, sor Teresa Forcades, que en TV3 defendía el aborto y la píldora y a la que el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada, ha exigido que haga un acto público de adhesión a su Magisterio y se retracte.

Y antes de que terminara el mes, sesteando todo el mundo, llegó la reforma de la Constitución para tranquilizar a la Merkel y a los mercados. El pueblo español se comprometía constitucionalmente y “prioritariamente” a que nuestra deuda pública y sus intereses fuesen pagados en su totalidad. Antes que la sanidad, educación y las pensiones deberemos pagar nosotros, nuestros hijos o nuestros nietos, las inversiones de los que más tienen.

Luego llegó septiembre y todo el mundo recordó el decimo aniversario de la barbarie y la intolerancia, pero también del declive claro de la primera potencia mundial. Los anuncios de que la crisis se iba a acentuar; los problemas de Grecia, de España, de Portugal, que incluyeron el descubrimiento de los espagueti por parte de la agencia de calificación S&P, que ¡ahora! se descuelga con que el Gobierno italiano presidido por Berlusconi, está en precario. Pronto nos dirán las agencias cómo hacer salsa boloñesa.

El verano también nos trajo una apasionada defensa de una mayor justicia distributiva por parte de Barack Obama, prometiendo que no permitirá ningún intento de reducir el déficit fiscal únicamente a costa de los beneficios para los pobres sin incluir también sacrificios para los ricos, La propuesta se denominará “regla Buffet”, en alusión al multimillonario norteamericano Warren Buffet, que se lamenta de pagar, en proporción, menos impuestos que sus propios empleados. España se concienciaba de que a los ricos también hay que hacerles llorar y se aprobaba la recuperación del Impuesto al Patrimonio.

El verano iba languideciendo y todos suspirábamos tranquilos, ni siquiera el reparto de los ahorros de la duquesa de Alba entre su prole, temerosa de que se lo quede todo el funcionario, hacía mella en nuestra sensibilidad. Sin embargo todavía quedaban cosas en el tintero: el llamado Consejo de Administración de RTVE, recién llegado de tomar baños de sol y sangría, votaban o se abstenían para tener acceso al sistema de edición de los informativos de la cadena pública, con el objeto de controlar su contenido. La inmediata reacción de los medios y la valiente votación de los trabajadores de RTVE han dado al traste con la propuesta de los consejeros populares y la siesta ideológica de los socialistas. Mi consejo sería enviar al Consejo de vacaciones perpetuas.

Pero si algo ha sorprendido en la recta final de este apasiónate noticiero veraniego ha sido la presentación del libro de memorias de Mariano Rajoy. Cual testamento político hace recopilación de sus recuerdos en su miedo a no poder ganar unas elecciones que sus seguidores dan por triunfales. Si eso no sucediera no le perdonarían y si gana, tiene tal curro por delante, que no le dará tiempo a escribir la segunda parte.

Escrito por Jordi Siracusa - Etiquetas: